Conocer que una de las entidades que realizará la valoración de los activos tóxicos de la banca española es Blackrock, la misma que asesoró al gobierno irlandés en la puesta en marcha del banco malo puede poner los pelos de punta a más de uno”.
Las negociaciones entre ambos responsables del Instituto Nóos han drivado en lo que la defensa de Urdangarín ha calificado de chantaje: la exigencia de cantidades de dinero que han ido disminuyendo por el abogado de Torres, el letrado barcelonés Manuel González Peeters, a cambio de no hacer públicos 200 correos electrónicos que acreditarían la implicación en las conductas supuestamente delictivas de la infanta Cristina y del propio monarca”.
se han realizado importantes reformas (…) dictadas por intereses (…) extranjeros que tienen por objetivo cuartear el estado del bienestar y convertirlo en un complejo conglomerado de negocios privados con clientela cautiva
(…) mientras se respeten unas condiciones que marca “la licencia 15-M” –inclusividad, no violencia…–, una acción puede representar al movimiento sin necesidad de ser consensuada expresamente con otros agentes”.
La prensa democrática está comprendiendo lentamente lo que todavía la política no ha comprendido: que ha perdido el privilegio de la información (como la política formal de la acción política) y que, para recuperar su función social y su legitimidad, debe volver a estar en la calle, compartiendo emociones, informaciones y relatos. La ciudadanía digital no son lectores. Son protagonistas.
Ahora nos queda lo más difícil: construir una relación. Un proceso de fidelidad. Badiou explica que la fidelidad tiene dos enemigos fundamentales: renuncia y repetición. Volver a lo fácil: líderes que nos dirijan, intelectuales que nos piensen, organizaciones que nos organicen, programas que nos programen. Y volver a lo mismo: repetir sin más los gestos y las palabras de la primera vez”.
Jeff Jarvis: “En lugar de vernos como los creadores (y propietarios) de productos (contenido), ¿no deberían los periodistas, al igual que los programadores, verse como suministradores de servicios, como constructores de plataformas, como los agentes del empoderamiento de otros? Así es como se ven los desarrolladores. Construyen cosas, sí, pero ya no envueltas en plástico. Construyen herramientas que la gente usa, añaden valor a la información que producen”.
En días en que el Estado del Bienestar se desvanece, justo cuando el paciente más lo necesita, se atisba el embrión de una economía paralela, subterránea, alternativa”.